lunes, 21 de julio de 2014

La importancia del desayuno

El desayuno ideal ha de aportarnos el 25% de las calorías totales del día y deben estar repartidas en dos: a primera hora de la mañana (15% del 25%) y lo que comúnmente denominamos “media mañana” (10% del 25%). Esto contribuirá a un mejor reparto calórico a lo largo del día además de proporcionarnos la energía necesaria para afrontar el día.


Para que el desayuno sea equilibrado debe contener proteínas, hidratos de carbono y algo de grasa, nutrientes que deben estar repartidos en:

Productos lácteos que constituyen una fuente de calcio, proteínas y vitaminas (leche, yogur, queso…)



Frutas, que nos proporcionarán fibra, agua, hidratos de carbono, vitaminas y minerales.


Cereales que nos proporcionarán los hidratos de carbono (energía), vitaminas, minerales y fibra (pan, tostadas, cereales, galletas…)



Además, se pueden incluir derivados cárnicos como el jamón serrano, jamón cocido, embutidos como pechuga de pavo o de pollo, etc. Éstos nos aportarán proteínas y grasas. 


Con respecto a la bollería, es importante no abusar de ella y reducir su consumo como máximo a una vez por semana.

El aceite de oliva, al igual que la mermelada y miel, se recomiendan dos veces por semana (por ejemplo, tostadas con unas gotas de aceite de oliva y tomate).

Las cantidades recomendadas de cada uno de estos grupos dependerá del estilo de vida de cada persona, puesto que no necesitará la misma cantidad de alimentos una persona activa que una persona con un estilo de vida sedentaria. 

¿Qué beneficios aporta un buen desayuno?

  • Mejora el estado nutricional


  • Mejor rendimiento físico


  • Mejor rendimiento intelectual


  • Control del peso (por el reparto de calorías a lo largo del día y por el hecho de que al realizar las 5 comidas del día se evita el picoteo)


¿Qué ocurre si no desayunamos o lo hacemos de forma incorrecta?
  • Al llegar a la siguiente comida comerás peor debido a que la falta de glucosa en sangre hará que elijamos productos de mayor aporte calórico.


  • Llegarás a la siguiente comida con mayor ansiedad, comiendo mayor cantidad y, en consecuencia peor.


  • Los niveles de glucosa estarán bajos debido a las horas que el organismo ha pasado sin el correcto aporte nutricional. Esto provocará decaimiento, falta de concentración y mal humor. 

Ejemplo de un desayuno saludable:

  •          Vaso de leche + cereales + manzana
  •          Yogur + 1 tostada de pan tostado + mermelada + pera
  •          Vaso de leche + 1 tostada de pan tostado + tomate triturado


Y a media mañana ¿qué tomamos?

   
    Aproximadamente sobre las 11-12 del día se necesita un aporte energético que no precisa ser abundante pero que permita al organismo seguir trabajando y así, seguir quemando calorías.
  
    Lo que consumas a esta hora dependerá de lo consumido en el desayuno pero básicamente, esta toma deberá estar compuesta por un lácteo (yogur, queso…) o una pieza de fruta (ya sea entera o en zumo lo recomendable es que sea natural) o una ración de cereales (pan, galletas o cereales).

    Existen otras alternativas como las infusiones  que pueden estar acompañadas por una ración de cereales, una pieza de fruta o un producto lácteo. 



¿Qué ocurre si no tomamos media mañana?

  •    Llegaremos a la siguiente comida con más hambre, consumiendo así, mayor cantidad de alimentos. 


  •     No activamos el metabolismo volviéndose este lento y guardando reservas, lo que se traduce en que nuestro metabolismo al no estar activado acumula las calorías contribuyendo esto al sobrepeso. 


ll



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